La movilidad internacional en un abrir y cerrar de ojos se ha
vuelto la norma en un mundo globalizado para las nuevas generaciones.
Hasta hace poco uno pensaba que estaba al día con la tecnología
disponiendo de un correo electrónico y un teléfono celular. Ya no.
Ahora el registrarse en la página web anteriormente mencionada o en
un servicio similar de otra marca es cada vez más indispensable para
permanecer interconectados en esta era de la información, y la
información en el siglo XXI, como sabemos, en un sinónimo del
poder.
No conocemos a nuestros vecinos físicos ya que nos mudamos de una
casa a otra, de una escuela a otra universidad, y luego a un trabajo,
a otro estado y finalmente a otro país. Perdemos constantemente el
contacto con nuestros mejores amigos. Llegamos a la mediana edad con
múltiples memorias y súbitamente nos damos cuenta que no tenemos a
nadie con quien compartirlas a menos que nos conectemos en línea,
escondidos con un seudónimo, e intentamos mostrar nuestra
personalidad real pero ocultando nuestra verdadera identidad por
temor a los spammers.
Facebook pudiera ser una solución a nuestra alienación personal.
Compensa nuestra falta de interacciones personales verdaderas con
nuestros vecinos físicos y abre oportunidades que nuestros padres y
abuelos nunca pudieron soñar. El año pasado logré unir almas
compatibles de Chile, Haití, Colombia y el Reino Unido, que de otro
modo nunca se hubiesen conocido. Ahora tienen una gran oportunidad de
compartir sus vidas de una manera completamente inesperada. Nosotros,
la generación del internet, tenemos una herramienta formidable para
expandir nuestros círculos y posibilidades sociales para llegar a
niveles sin precedentes en la historia humana. A través de nuestras
relaciones internacionales cada vez más complejas podemos
efectivamente romper las barreras de la guerra y la ignorancia mucho
más eficazmente que cualquier tipo previo de diplomacia pudo alguna
vez lograr. Por favor traten de crear maneras de mejorar el uso de
esta magnífica herramienta. Nosotros ni siquiera imaginamos las
excelentes capacidades en interacción humana a las cuales somos
capaces de evolucionar. Después de todo, los seres humanos somos
todavía unos animales sociales, y apenas estamos aprendiendo una de
las formas de socialización más eficientes jamás inventadas.
Recientemente noté, sin embargo, que Facebook es insuficiente
para las necesidades de hoy. Como adultos hemos logrado contactar de
nuevo a los amigos de la infancia. Sin embargo después de estar
conectado por más de un año con la mayor parte de mis amistades, y
luego de haber obtenido suficiente información sobre sus vidas
actuales, me doy cuenta que Facebook cada vez más se confierte en
una plataforma de juegos interactivos. Ciertamente es divertido jugar
con todas esas aplicaciones de Facebook, pero las mismas no ayudan a
explotar la oportunidad de convertir a esos amigos de vieja data en
nuevos contactos comerciales claves. Por esa razón actualmente
transcurre una migración desde Facebook hacia la plataforma
Linkedin. Los usuarios de Linkedin incorporan su currículum y sus
actuales metas profesionales y luego pueden expandir su red a través
de un sistema de presentaciones que permite a un usuario ser
presentado a una tercera persona que no conozca, siempre y cuando
ambos compartan un contacto común. De este modo he podido en los
últimos días expandir mi red profesional, ojalá se presenten
nuevas oportunidades de negocios a través de este proceso de
reducción de los grados de separación entre la gente en cualquier
parte. Todavía es temprano para concluir cuál de estas dos
plataformas, a largo plazo, habrá resultado más útil. Sólo
comento que Facebook me ha ayudado bastante hasta los momentos, pero
sus limitaciones me motivan a utilizar ahora algunos servicios de
Linkedin que no están disponibles en Facebook.
En muchos países de habla hispana, sin embargo, Linkedin no es
ampliamente conocido. Me sorprende que mis contactos en Canadá y los
Estados Unidos tengan cientos de otros contactos, lo cual permite a
muchos usuarios estar fácilmente al alcance de una red de millones
de personas. En cambio, muchos de mis contactos venezolanos (y yo
mismo) apenas hemos sido invitados a unirnos a Linkedin y sólo
tenemos un puñado de otros contactos quienes a su vez poseen sólo
uno o pocos contactos. Por lo tanto un usuario Linkedin promedio en
Venezuela tiene acceso a una red bastante pequeña dentro del país,
que sólo llega a algunos miles de personas... Por otra parte Xing se
ha arraigado más. Me parece que Xing es muy complicado para añadir
contactos. Nunca publica ninguna dirección de correo electrónico y
sólo te permite enviar un comentario a alguien una sola vez a la
semana. No debería sorprender que yo todavía no tenga contactos en
Xing a pesar de haber abierto mi cuenta hace ya varios meses. En
muchos grupos locales de Xing, gran parte de los usuariso sólo
cuentan con pocos contactos. Por eso con Xing usted se puede enterar
que existen determinadas pero no hay modo de contactarlas a menos que
alguna de esas personas resulten disponer de su propia página web o
blog donde usted podrá remitirles comentarios.Lo que prefiero hacer
es revisar quiénes están en Xing que yo desee contactar y
posteriormente trato de contactarlos por Linkedin. No me sorprende
haberme enterado que el crecimiento de Xing se ha estancado.
El peor de todos, por supuesto, es Twitter. No he logrado
averiguar para qué sirve Twitter. Teniendo ya que lidiar con cuentas
de Hotmail, de Gmail, de Yahoo, del proveedor de servicios, cuentas
de correo del sitio web, páginas web para el estado de cuenta de las
tarjetas de crédito y de la cuenta corriente, y múltiples otros
nombres de usuario y constraseñas, el tener que conectarse también
a Twitter es una inconveniencia redundantemente innecesaria.
De todos modos, a pesar de estos adelantos tecnológicos, la
economía no se recupera. El uso de estas redes de hecho no está
mejorando las condiciones para los negocios. Quizás estas diversas
redes sociales y empresariales simplemente ayudan a moderar la caída
económica. Es demasiado común ver a muchas personas con
impresionantes contactos, a quienes a su vez les resulta muy difícil
convertir sus iniciativas en ventas.
Rubén Rivero Capriles, Caracas, 23 de julio de 2009
Rivero & Cooper, Inc.